Mi no yo

(por Pako Aristi)

(publicado originalmente en La Microbiblioteca)

De golpe siento que dentro de mí nace otro alguien que no soy yo; abre sus ojos y envuelve mi mirada en su mirada.

Hay tardes, por ejemplo, en las que lo descubro encendiendo un cigarrillo, como fatigado de haber llorado mucho. Si bien, yo no fumo, y llorar, pues…, la verdad, lo que se dice llorar…

Yo, cuando sé que va a volver, planeo madrugar, abrir una botella de vino y adelantarme a sus pretensiones. Es de los que nunca quiere irse, pero empiezo a despegarme de su presencia a tragos, y lo veo desaparecer lentamente por entre las sombras de mi consciencia.

No siempre bebo, pero creo que, muchas veces, lo hago por él.