Una mujer y una vida

(por Maite Zamora)

Una mujer y una vida.
Una vida que había sido más fuerte que ella. Ahora estaba vieja y arrugada.
Tenía la piel casi transparente y tomaba el sol en un patio interior junto a las Ramblas.
Semi desnuda… Nadie se fijaba, nadie la miraba. Sólo yo.

Me preguntaba si algún día esa piel habría recubierto felicidad…
Si ese cuerpo alguna vez habría sido amado con locura o si sólo había deambulado durante largos años hasta caer desvalido en ese patio rendido por el sol.
Llevaba un colgante. Precioso. Quizás no significara nada. Pero estoy segura que era un recuerdo de algo maravilloso que la vida le brindó y que ahora ya no estaba. Ahora lo llevaba atado al cuello como un yugo. Un lastre del que no se podía desprender, porque sin el colgante dejaba de existir.

Porque… ¿Qué es alguien sin recuerdos? nada, o seguramente eso: piel debajo de un disfraz de flores aterciopeladas y zapatos rotos.

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